Especialistas del INALI explican por qué una creciente prolongada podría favorecer la reproducción de especies clave tras años críticos.
Por qué una creciente ayudaría
Así lo explicó el biólogo Pablo Scarabotti, doctor en Ciencias Biológicas e investigador del Instituto Nacional de Limnología (INALI, CONICET-UNL). Según el especialista, el Paraná es uno de los ríos con mayor respuesta a El Niño —con crecientes extraordinarias— por la ubicación de su cuenca y su enorme extensión, de modo que un aumento general de las lluvias suele traducirse en una creciente.

Pero no cualquier creciente alcanza: deben coincidir la época y la duración. El período favorable va de octubre a marzo, cuando sube la temperatura y las grandes especies migradoras atraviesan su etapa reproductiva. Una creciente que se sostenga tres meses o más generaría episodios reproductivos especialmente favorables.
Cuando el río crece, los huevos derivan hacia los bañados de las islas, que funcionan como guarderías naturales donde las larvas encuentran refugio.
El sábalo es uno de los grandes beneficiados: su desove se produce sobre todo en la fase de aumento del nivel, y es una especie migradora de enorme capacidad reproductiva —cada ejemplar puede portar hasta 500.000 huevos, y un surubí, hasta cinco millones—. Cuando el río permanece bajo, en cambio, las larvas no logran entrar a los bañados, quedan en los cauces y mueren por inanición o depredadas.

No todas las especies ganan
La respuesta no es igual para toda la fauna. La raya, la tararira y varias especies pequeñas no dependen tanto de las crecientes, y una subida importante puede incluso perjudicarlas al arrasar los camalotales y pajonales donde se refugian.
El dato de fondo le da peso a la expectativa: según Scarabotti, hoy hay muy pocos ejemplares de las especies de importancia económica, y el sábalo está en mínimos históricos por la extraordinaria bajante que atravesó el Paraná entre 2019 y comienzos de 2022. Por eso, una creciente prolongada en la próxima temporada reproductiva no significaría una recuperación inmediata, pero podría dejar una nueva camada abundante de juveniles.
Fuente: unosantafe.com.ar